
Lo que suele fallar
Y cómo lo resuelve Peludesk
«Un lavar y peinar no dura lo mismo en pelo corto que en melena»
Cada servicio lleva su precio y su duración por longitud. La agenda aparta el tiempo de verdad y la clienta ve el precio de verdad.
«La fórmula del color la tengo en una libreta»
En su ficha: «7.1 + 8.3, oxidante 20 vol, 35 min». Y las alergias arriba y en rojo, para que nadie las pase por alto con prisa.
«El sábado por la tarde es un caos de citas cruzadas»
Una columna por profesional, con su color, y quien libra sale sombreado. Mover una cita avisa a la clienta sola.
«Me llaman a las once de la noche para pedir hora»
Abren tu enlace y reservan sobre tus huecos reales. Las peticiones entran en tu agenda para que las confirmes tú.
Un caso concreto
Un martes en una peluquería de cuatro sillones
Amaia hace color, Paula corta y peina, Mikel lleva la barbería del fondo e Ismael hace recogidos. Cada uno con su horario, y todo en una pantalla.
- Un balayage de 165 minutos en cabello extralargo, con el tono elegido al reservar.
- Una keratina con la señal ya pagada por internet, descontada al cobrar.
- Una prueba de novia que solo Ismael puede hacer: el sistema no la ofrece a nadie más.
- Una clienta con alergia al amoníaco, marcada en rojo en su ficha y en su cita.
Lo que más se pregunta
- ¿Sirve para una peluquería con una sola persona?
- Sí, y se simplifica solo: con una sola persona no se pregunta «¿con quién?» en ningún sitio.
- ¿Puedo tener servicios que solo haga una persona del equipo?
- Sí. Se marca el servicio como especial y se dice quién lo hace: la agenda y la reserva online solo lo ofrecen a esas personas.
- ¿Cómo se lleva el color?
- En su ficha, con sus fórmulas y sus notas. Se abre desde la propia cita, sin salir de la agenda.
Pruébalo con tu peluquería, un mes
Con tus servicios, tu equipo y tus horarios. Sin tarjeta, y si no te convence no has perdido nada.